miércoles, 23 de abril de 2014

¿Dónde quedaron esos días en los que me olvidaba de poner en el suelo los pies y me sentía mejor? Muchas veces la gente ha filosofado y divagado sobre cómo tu vida puede cambiar en décimas de segundo. Yo hoy lo sé.

Día tras día me torturo por cinco minutos de hace 6 meses... O más... Me torturo cuando miro a la persona que quiero y me doy cuenta de que yo, soy la persona más mierda del mundo, porque he permitido llegar a una situación con él que nunca pensé verme. Muchas veces he creído que yo era la persona que controlaba la relación, por aquello de que siempre hay uno que quiere más, siempre hay uno que controla la relación. No puedo decir quién quería más, el sentimiento es algo tan abstracto... Solo sé que yo le quería, le quiero y le querré, incluso más de lo que podía, puedo y podré permitirme. Probablemente a los ojos de la gente no sería perfecta nuestra relación, probablemente yo dijese muchas veces que tampoco la creía perfecta. La relación era la más perfecta que se dará en la historia de la humanidad, la relación más profunda, más divertida, más curiosa aún si cabe; y sí, probablemente tuviésemos nuestros más y nuestros menos, nuestros buenos y malos días... Pero todo el mundo dice que eso es lo normal, yo ya no lo sé.

Hoy, estoy escribiendo con los ojos vidriosos porque sé que esa relación perfecta nunca se volverá a dar en la manera que se dio, por culpa de cinco minutos traicioneros que me provocan que me de asco yo misma cada vez que lo recuerdo. Pero, claro, me pongo en el lugar de él y sé que incluso yo habría reaccionado peor.

Como yo me siento ahora, solo lo sé yo.

sábado, 19 de abril de 2014

Algo más que un derecho.

Hoy he decidido dedicar unas líneas para plasmar mi reflexión sobre el comportamiento de los profesores en nuestro país.

Para mi un profesor no es aquella persona que te explica lo que pone en un libro y que 2+2=4. Un profesor es, o debería ser en los tiempos que corren, aquel que te enseña a luchar y a entender que hay que ser inconformista por naturaleza, que te enseña a tener inquietud y no conformarte con una simple explicación a una injusticia. Un profesor es aquel que te dice 'la educación ni se vende ni se defiende', un profesor es la base fundamental de una sociedad, la base fundamental de un país, aquel que enseña a personitas a ser personas el día de mañana.

Muchos no os daréis cuenta, muchos veréis a los profesores como el enemigo, pero no, me niego rotundamente a unirme a esa filosofía de pensamiento. Un profesor es un amigo, aquel que junto a ti realiza una acción verdaderamente importante, una retroalimentación de conocimientos. Un profesor es aquel que crea personas que en un futuro prestarán un servicio importantísimo para la sociedad, ya sea como barrendero o como abogado, todos colaboran para crear una sociedad.

Y es por eso, por lo que además pienso que la educación pública es algo justo por lo que hay que luchar, porque a ti la sociedad te da la opción de estudiar (tengas posibilidades económicas o no) para formarte como persona que en un futuro desempeñarás una función que le llegará a la sociedad en forma de respuesta por haber permitido tu formación. Si la educación no es pública, muchas personas competentes no podrán estudiar y en un futuro la sociedad no tendrá personas que desempeñen funciones necesarias.

Yo lucho por la educación pública... ¿Y tú?

jueves, 17 de abril de 2014

¿Política es un ente invisible?

Las personas que quieren llevar la razón a toda costa deberían sentarse a pensar dos minutos si su razón es la suprema. Es cierto, que la razón es algo que está fuera de lo justo o injusto, pero si la realidad está a la vista, no hay mucho más que pensar.

Aplicaré esta reflexión al partido de fútbol de ayer por la noche, ya que la gente se vuelca en ello como si les fuese la vida: Se disputaban la final de la Copa del MataElefantes Madrid-Barça (probablemente en orden diferente), yo, como aficionada del Barça que soy, afirmé que una victoria del dicho equipo a noche me sería indiferente; para realizar esta afirmación me paré a pensar si anteponía el ser culé a mis principios e ideologías, no me hizo falta ni una milésima de segundo para considerar que si me sentía republicana, sería de muy bajo principio querer que ganase el Barça, porque al fin y al cabo, si yo hubiese ante puesto el fútbol y hubiese ganado, yo me habría quedado igual pero con una falta de credibilidad importantísima cuando me digo con la boca abierta que no quiero al Rey.

La gente, ante esto decían que fútbol y política no iban unidos, a la vez que muchos otros (algunos eran los mismos que defendían lo primero) decían 'La copa se la ha quedado el equipo ESPAÑOL, a la mierda independentistas'. Perdone usted, no me ha quedado claro si a su parecer el fútbol y política van unidos o no.

Bajo mi punto de vista, sí, por supuesto que van unidos. Hoy en día todo es política, si tú no has podido ir a ver ese partido, probablemente sea porque no tienes dinero suficiente y si no lo tienes, probablemente sea debido a la situación de crisis. Bueno, no tengo por qué irme tan lejos: los jugadores que tú apoyas y llevas su nombre en tu camiseta que te ha costado un dineral (para tu bolsillo porque para el suyo eso es chatarra) están defraudando millones junto a el equipo en el que juegan. Defraudan millones, sí, mientras que ganan otros tantos millones. Será verdad que la avaricia rompe el saco. Tú, mientras tanto dices que fútbol no es política. Claro que sí, campeón.

Cuando te subes en transporte público y te quejas de su pésima eficiencia tampoco es política, lo demuestras cuando llegan elecciones y vuelves a votar al mismo que hace que tardes 2 h en llegar a la Universidad cuando en coche la tienes a 20 minutos.

Nada es política aparentemente, pero todo lo es. Codicia es economía, economía es política. Codicia es sistema capitalista.